14 consejos y tips para aprender sobre los pajaros canarios - Articulo numero: 63 - 40 del año 2021.
El pájaro canario silvestre o bien serín canario (Serinus canaria) es una suerte de ave paseriforme de la familia de los fringílidos (Fringillidae). Pese a su nombre tanto común como científico es autóctono de múltiples subarchipiélagos de la Macaronesia: las islas Canarias, Turbes y Madeira, y no solo de las primeras. Su pariente más próximo es verdecillo europeo (S. serinus).
El pájaro canario se considera, según una ley del Gobierno de Canarias, el símbolo natural del archipiélago canario, de forma conjunta con la palmera canaria.3 Su hábitat natural se sitúa en áreas semiabiertas, como huertos y arboledas. Hace el nido en arbustos o árboles.
Conforme Antonio Arnaiz-Villena el pájaro canario silvestre de la Macaronesia, seguramente, tiene unas angostas relaciones genéticas con sus congéneres del continente africano. El origen de todos y cada uno de los canarios bien pudiera estar en las especies que viven en África del Sur.
El pájaro canario silvestre es de colores parduzcos en la parte superior y amarillo verdoso en la cara y partes inferiores.Es más grande y tiene menos contraste que otros pájaros de exactamente la misma familia, como el verdecillo, y su plumaje es más gris y cobrizo. Llega hasta los 13 cm de longitud. Su esperanza de vida en estado salvaje acostumbra a ser de entre 5 y diez años, como máximo.
Si bien los canarios silvestres son de tonos apagados, desde el siglo XVII se ha cruzado selectivamente esta especie en cautividad, dando origen a los colores vivos conocidos en nuestros días (blanco, naranja, cobre, amarillo, etc.) presentes en los canarios familiares. De hecho, el canario rojo fue el primer animal creado a través de selección genética, introduciendo los tonos rojos en el plumaje mediante el cruce con el cardenalito.
Este tipo de ave habita en una extensa variedad de ecosistemas, desde bosques de pino y laurel hasta en dunas de arena. Es más habitual en áreas semiabiertas con árboles pequeños, como huertos y bosquecillos. Se da habitualmente en hábitats creados por el hombre, como parques y jardines. Este ave se halla desde el nivel del mar hasta cuando menos una altitud de 760 metros. en Madeira, hasta 1100 metros en las Turbes, y sobre 1500 metros sobre el nivel del mar, en las islas Canarias.
El pájaro Canario se alimenta en el suelo o entre la vegetación baja, en general lo hace en bandadas. Su dieta se compone principalmente de semillas, como las de las malas hierbas, las de poáceas y frutos. También se nutre de otras partes vegetales y de pequeños insectos.
Es un ave gregaria que a menudo anida en grupos, con cada pareja defendiendo un territorio pequeño. El nido es en forma de cuenco, y lo construyen sobre un árbol o arbusto a una altura superior a 160 cm del suelo, más generalmente a entre 3 a 4 m. Está bien oculto entre las hojas, a menudo en el extremo de una rama. Está hecho de fibras vegetales, yerba, musgo y otros materiales de plantas, y forrado con materiales suaves, como pelos y plumas. Los huevos son depositados entre enero y julio en las islas Canarias, de marzo a junio con un pico de abril y mayo en Madeira, y de marzo a julio con un pico de mayo y junio en las Azores.
Estas aves son de color azul pálido o bien azul-verde con máculas violeta o rojizo concentradas en el extremo menos en punta. Cada nidada contiene de tres a 5 huevos, consiguiendo producir de forma exitosa un promedio de dos a tres crías al año. Los huevos se incuban entre trece y catorce días y los polluelos abandonan el nido a partir de los 14 días hasta los 21 días, con mayor frecuencia entre los quince y diecisiete días.
El pájaro canario doméstico fue criado por vez primera en el siglo XVII. Los ejemplares capturados en su hábitat original fueron llevados a Europa por marineros españoles. Su cría se hizo muy popular en las cortes de los reyes europeos y sus costes eran prohibitivos. Los monjes fueron los que comenzaron a criarlo, y para hacer que el precio se sostuviera alto, solo vendían ejemplares machos, que son los que cantan. Finalmente, ciertos criadores de estas aves italianos consiguieron hembras y fueron capaces de reproducirlos por sí solos, por lo que se hicieron muy populares en toda Europa continental. En Inglaterra en un principio eran propiedad solo de personas adineradas mas, con el tiempo, empezaron a ser criados también allá haciéndose muy populares y surgiendo muchas razas a través de la cría selectiva.
Desde el siglo XVII, y partiendo de ejemplares de aves silvestres de plumaje con color gris-parduzco en la parte dorsal y amarillo-verdoso en la cara ventral, una prolongada e intensa selección artificial de los criadores de todo el mundo redundó en la creación de un significativo número de razas, las que, ateniéndonos al objetivo para el cual fueron escogidas, los canaricultores las acostumbran a dividir en 3 grandes grupos: canarios de canto, canarios de color, y canarios de forma. La paciente cruza selectiva ha dado origen a los colores vivos conocidos actualmente, entre los que se encuentran el blanco puro, crema pálido, pardo, ágata, dorado, amarillo refulgente, naranja, naranja-verdoso, cobre, rojo, negro o mosaico negro-bruno, pastel, opal, satiné, gris, topacio, ónix, cobalto, mármol, etc. A través de la combinación de estos colores, se generan los cientos y cientos de colores de plumajes posibles.
El canario doméstico se cruza de manera fácil con otras especies de la familia de los fringílidos, incluso de otros géneros, como por ejemplo con Jilgueros de la especie (Spinus barbatus). Algunos híbridos son estériles, como el cruce entre canario y cabeza negra (Carduelis magellanica); el producto generado se lo denomina mulito haciendo una analogía con el híbrido de un burro y una yegua. Otros son fértiles; de hecho, los plumajes con difíciles tonalidades de color rojo solo pudieron ser introducidas en el canario doméstico en el año 1835, al cruzarlos con ejemplares del cardenalito, un ave nativa de Venezuela que cuenta de forma natural con un plumaje de tonos rojizos. jilguero El canario rojo resultante fue el primer animal creado merced a la incorporación de genes de otra especie a través de selección genética. También se ha logrado hibridarlos con el camachuelo común (Pyrrhula pyrrhula), entre otras especies.
El pájaro Canario se nutre de una mezcla de semillas, de manera especial de alpiste y mijo, admitiendo además de esto, hierbas silvestres como el diente de león, verduras como la lechuga, el brócoli, las coles de Bruselas, hortalizas como la zanahoria rallada y frutas como la manzana, la pera, las naranjas. Hay en el comercio un suplemento concreto para la muda el que debe añadirse a la mezcla de costumbre.
Durante la reproducción es esencial una buena nutrición. Se debe complementar con huevo de gallina, gelatina, pan rallado, o bien migas de galletas. Asimismo se les puede dar hueso de sepia para otorgar el calcio necesario para una correcta capacitación de las cáscaras de los huevos. A lo largo de la nutrición de los pichones se le aportan insectos vivos, y una dieta blanda rica en proteínas, junto con semillas germinadas.
Este tipo de pájaro precisa disponer de manera permanente de agua fresca para beber, que se debe mudar todos los días.
El sitio donde se dispondrá la jaula va a deber tratarse de un sitio seco, fresco, y resguardado de temperaturas extremas de frío o bien calor, y de corrientes de aire. Algo de sol todo el año va a ser de su agrado, si bien en ciertas zonas cálidas puede llegar a fallecer si continúa en lugares radiantes sin un sombreamiento filtrado. Debe disponer de un recipiente para bañarse. Una vez por semana ha de limpiarse el fondo de la jaula para que no enferme. Si se le aporta un nido abierto, el canario preferirá dormir en él.
Es algo bastante difícil determinar el sexo de los canarios por su aspecto, la intensidad del color, o por su comportamiento. Un dato clave es que la mayoría de los machos cantan y la mayor parte de las hembras no lo hacen. Al acercarse la primavera es posible observar algunos cambios físicos que se prestan como ayuda. El abdomen de la hembra se vuelve más redondeado.
En general, en el canario doméstico se activa el deseo de reproducirse cuando la longitud del día ronda aproximadamente las 12 horas, Esto ocurre de forma natural en la primavera, pero puede ser inducido a que ocurra antes a través de la iluminación artificial y la calefacción.
Se encuentra apto para el apareamiento al cumplir los siete meses de vida; produciendo nuevas nidadas hasta la edad de 4 años en el caso de las hembras, siendo seis años en el caso de los machos.
Durante los últimos días de invierno, se coloca sola a una hembra en una jaula de cría; se divide la jaula por el medio con una rejilla o una chapa opaca y se coloca un macho en el lado opuesto a donde quedó la hembra. Seguidamente, se le incluye en la sección de esta última una base de nido y el material a fin de que lo edifique, el que puede contener arpillera, algodón, yute, papel de seda, hilos, plumas, fibras vegetales, pelos humanos o de cualquier mamífero, etcétera Al encontrarse tan cercano a la hembra, el macho va a cantar de manera continua y de forma potente y variada, tratando de cautivar a su posible pareja. Cuando se observa una respuesta favorable de la hembra, como por ejemplo el aceptar que el macho la alimente de pico a pico por medio de los barrotes, se podrá correr la reja lo bastante para dejar que el macho cruce al otro campo. Si todavía no se encuentra en celo probablemente se sucederán peleas, por lo que va a haber que dividirlos nuevamente, y reanudar el intento después de dos días, o bien cuando tenga la mayor parte del nido construido, con lo que será más probable que admita al macho. Si la hembra ya se halla en ese periodo, la pareja no entrará en conflicto y pronto se empezarán las montas por parte del macho.
Después de unos 7 días de los apareamientos, la hembra empieza a oviponer, a un ritmo de uno por día, hasta totalizar de uno a 6 huevos —generalmente de 3 a cinco—, los que son de color grisáceo a verde-azulado, salpicados con un punteado variable de color cobrizo o bien castaño; el tamaño promedio es de 19 mm de largo por quince mm de ancho.12 Como al poner su segundo o bien tercer huevo la hembra empieza a incubarlos, algunos criadores retiran los primeros 2 o tres huevos y los reemplazan con huevos falsos —hechos de plástico o bien porcelana—, los que solo van a ser de nuevo, trocados por los reales cuando la postura se haya completado. Esto hace que los huevos se incuben de forma acompasada, eclosionando así todos a la vez o en un periodo de pocas horas, lo que da una tasa de supervivencia mayor debido a la menor disparidad en el tamaño de los polluelos, lo que traería aparejado que algunos puedan morir por apetito o aplastamiento. Hay que tener en consideración que en los primeros días los polluelos casi duplican su tamaño día a día.
El periodo de incubación oscila entre doce y dieciséis días, siendo mayor cuanto más frío está el ambiente, aunque por lo común es de entre trece y 14 días. Durante ese tiempo, en general la hembra se sostendrá sobre el nido para mantener el calor indispensable para que pueda madurar un pichón en todos y cada huevo. Aunque todo este proceso algo la desgasta, va a ser el macho el que le lleve el alimento hasta el nido. Finalmente los pichones rompen el cascarón, estando ciegos y prácticamente desnudos de plumas, salvo un poco de plumón en el reverso y la cabeza. Su desarrollo es notable, ya que con solo dieciocho a veinte días de vida ya tienen un tamaño afín al de sus progenitores, completamente emplumados y recorriendo el piso de la jaula.